martes, 9 de enero de 2018

Mis navidades

El 22 de diciembre fui a Madrid a visitar a mi familia. Los primeros que me dieron fue mi primo pequeño y mis abuelos, con los que paséis las navidades. El 24, día de Navidad, cenamos cochinillo y marisco. El 25 por la mañana abrimos los regalos. Me trajeron una mochila del Real Madrid, el FIFA 18 y unas botas de fútbol nuevas. Después jugamos al Monopoly. Estuvo muy guay jugar con toda la familia. Fuimos a la Plaza Mayor de Madrid. También pisé el kilómetro 0, que estaba delante de la puerta del Sol. Fui a la exposición de Star Wars, estuvo genial. También fui al museo arqueológico. Visitamos la prehistoria, la moneda y Egipto. En Nochevieja comimos jamón, piquitos, cochinillo, marisco, merluza... y después las uvas. Al día siguiente fui a ver un belén a escala gigante. Está en San Lorenzo del Escorial. La comida de allí estaba buenísimo. El día 3 de enero nos volvimos a Torremolinos. Los días que me quedaban jugué a la play 4. Los Reyes me regalaron unos cascos para la play 4. Esa mañana comimos Roscón de Reyes.

martes, 19 de diciembre de 2017

Tres días sin ir al colegio

El martes por la mañana desayuné y me vestí. No me fui al colegio porque todos mis amigos se fueron a La Sauceda quiero una excursión. Yo por la mañana me puse a jugar a la play, Uncharted. Después a las 3 me puse a comer con mi familia. Al acabar de comer me fui casa de mis abuelos. Me encontré con mi tío abuelo. Fue una sorpresa. Me llevo a jugar al golf, porque él es profesional. Allí echamos la tarde. Al día siguiente, el miércoles, hice lo mismo por la mañana. Después de comer me fui a mi academia de inglés y al acabar fui a mi casa a jugar a la play. Por la mañana limpie mi cuarto y por la tarde fui a pasear. Pasee con mi familia hasta llegar a los mellizos. Allí, comimos y celebramos el cumpleaños de mi abuela.

martes, 6 de junio de 2017

Francisco de Goya

Francisco de Goya nació en el año 1746, en Fuendetodos, localidad de la provincia española de Zaragoza, hijo de un dorador de origen vasco, José, y de una labriega hidalga llamada Gracia Lucientes. Avecinada la familia en la capital zaragozana, entró el joven Francisco a aprender el oficio de pintor en el taller del rutinario José Luzán, donde estuvo cuatro años copiando estampas hasta que se decidió a establecerse por su cuenta y, según escribió más tarde él mismo, "pintar de mi invención".
Todavía en esta primera etapa, Goya se ocupa más de las francachelas nocturnas en las tascas madrileñas y de las majas resabidas y descaradas que de cuidar de su reputación profesional y apenas pinta algunos encargos que le vienen de sus amigos los Bayeu, tres hermanos pintores, Ramón, Manuel y Francisco, este último su inseparable compañero y protector, doce años mayor que él. También hermana de éstos era Josefa, con la que contrajo matrimonio en Madrid en junio de 1773, año decisivo en la vida del pintor porque en él se inaugura un nuevo período de mayor solidez y originalidad.
La nevada



Pintado en 1786, año feliz para el pintor, pues en él recibe el nombramiento de pintor del Rey y se afirma su prestigio entre los intelectuales y hombres de empresa madrileños, este hermoso tapiz forma parte de una serie ideal de las cuatro estaciones, en la cual Las floreras encarna la primavera, La era, el verano, La vendimia, el otoño, y La nevada, el invierno. Goya debió quedar, y con razón, muy satisfecho de ellos, pues años más tarde los repitió, en tamaño reducido, para la decoración de un gabinete de la duquesa de Osuna en su quinta de la Alameda. La nevada es excepcional como estudio de grises y blancos de refinadísima armonía, en los que se evidencia el estudio de Velázquez.

lunes, 22 de mayo de 2017

La ida de La Sauceda

Tocaba irse. Todo el mundo estaba triste y también contentos porque nos íbamos a nuestras casas. El sendero para llegar La Sauceda se me hizo más largo el de la ida porque ya estaba muy cansado.

La búsqueda de pistas

Mi grupo quedó el tercero, pero fue porque alguien metió una pista en el interior del tejado donde no se veía, porque si no podríamos haber quedado segundos.

La gincana

La gincana era dificilisima. Había muchísimas pruebas. La que más me costó fue la de sacar el euro del recipiente con agua. ¡No saque ninguna!

El sendero de 6 horas

Fue larguísimo. Repetimos un sendero que habíamos hecho antes, pero en vez de dar la vuelta para las cabañas fuimos para arriba, hacia la cima de la montaña.